dimarts, 4 de desembre de 2012

Mi ciudad Lisboa

Lisboa como capital cuenta con aproximadamente 600 mil habitantes. La ciudad tiene un clima agradable durante todo el año. Sus temperaturas moderadas durante los meses de verano invitan a pasear por la ribera o a pasar la tarde en una de sus muchas terrazas de bares que se encuentran un poco por toda la ciudad.


 Según la leyenda, Lisboa fue fundada por Ulises. Su nombre proviene de "Olissipo", palabra que, a su vez, tiene su origen en las palabras fenicias "Allis Ubbo', que significan "puerto encantador". Aunque lo más probable es que Lisboa haya sido fundada por los fenicios y construida según el estilo morisco, bien patente en las fuertes influencias árabes. De hecho, la ciudad fue controlada por los árabes durante 450 años. En el siglo XII, los cristianos reconquistaron Lisboa, aunque no se convirtió en capital del país hasta mediados del siglo XIII. 

Al inicio de la Época de los Descubrimientos, Lisboa se enriqueció al convertirse en un importante centro para el comercio de joyas y especies. Sin embargo, el gran paso al frente de la expansión portuguesa llegó en 1498, cuando Vasco de Gama descubrió el Camino Marítimo para la India. Fue ése, en efecto, el comienzo de la Época de Oro de la ciudad, caracterizado por el estilo Manuelino en la arquitectura, nombre que proviene del monarca de la época, Manuel I, y que se caracteriza típicamente por la utilización de motivos marítimos en su decoración. 

El urbanismo en Lisboa viene marcado por sus particulares condiciones topográficas y geográficas, no podemos olvidar que es una ciudad construida sobre siete colinas y la desembocadura de uno de los ríos más importantes de la Península. Además, por ella, han pasado los romanos, godos, moros y cristianos, aportando cada uno de ellos construcciones que quedaran para la historia, siendo ejemplo vivo de ello, el Castillo de San Jorge, la Catedral de Sé, el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém, así como los barrios de la Alfama y Castelo. Sin embargo será un terremoto ocurrido el 1 de noviembre de 1755, seguido de varios tsunamis e incendios, el detonante de la nueva organización urbanística en Lisboa.



 Lisboa es una capital histórica, un popurrí con un carácter y un encanto fuera de lo común, donde 800 años de influencias culturales diversas se mezclan con las más modernas tendencias y estilos de vida, creando contrastes verdaderamente espectaculares.