dimecres, 9 de gener de 2013

El Hangar / El 104

El 104 / El Hangar
 
 
 

El cent quatre, instalado en el norte de París, construido en 1870 eran el antiguo servicio municipal de las pompas fúnebres, al 104, rue d' Aubervilliers, en el 19 distrito de París.
En respuesta al fin del monopolio municipal en 1993, la actividad decayó para desaparecer en 1997.
En 2001, Bertrand Delanoë, alcalde de París, decide proteger y rehabilitar el sitio inscribiéndole en un gestión de renovación urbana.
En 2008, el 104 Cent Quatre, le abren sus puertas al público y ofrecen un nuevo lugar de intercambio, y de creación.

 
104
 
El sitio de 35000 m ² ha sido readaptado a un centro cultural, un laboratorio artístico que pone en disposición un lugar y del material técnico para la creación artística.
El sitio, pudiendo acoger a 5000 personas comprende :
Un espacio temporal de 2500m ², dos salas de espectáculos de 200 y 400 asientos,  4000m ² de plato de fabricación y de producción artística, un vivero de empresa que ocupa 800m ², un equipo de práctica artística aficionado de 500 m ², 6 apartamentos para artistas a invitado.
El sitio funciona con 200 artistas sin interrupción sobre el lugar y 60 permanentes.

 

El proyecto consiste en invitar a artistas de toda disciplina que viene para producir obras abriéndole regularmente al público las puertas de sus estudios para mostrar el progreso del arte.
Este proyecto es muy similar en su gestión y en su funcionamiento con Hangar de Poblenou.
El hangar promovió las artes visuales, el arte de calle, la creación y la producción multimedia y vídeo.
En comparación con hangar, el 104 y el lugar que es mucho más accesible al visitador, son un lugar de intercambio y de reparto. El 104 se diversifican proponiendo un café intimista, un restaurante ético y creativo, una comida rápida, estudios para niños, una asociación de barrio, un local de venta de ocasión, (emmaus), organiza una vez por mes, un baile popular. De esa manera, el lugar es investido por gente de toda edad y de todo horizonte, gente del barrio (que es popular) con parisinos modernos, artistas. Insufla nuevo soplo la creación por el encuentro de horizonte diverso.