dijous, 15 de novembre de 2012

El 22@ veneciano

Venecia era una ciudad industrial, con una particularidad: a diferencia de muchas ciudades en el continente, que han perdido muchas de los rastros de su temprana industrialización porque fueron suprimidos  por la expansión moderna, ella ha mantenido gran parte de la evidencia de su reciente pasado industrial.
El desarrollo industrial del siglo XVIII-XIX fue de gran importancia si tenemos en cuenta que las áreas ocupadas por estas características y artefactos (sin considerar el Arsenal) se extienden por casi 70 hectáreas - como cien veces el área de la Piazza San Marco - y el hecho de que a menudo eran zonas caracterizadas por la presencia de grandes empresas, que construyeron imponentes edificios.
Después de la Segunda Guerra Mundial la mayoría de las empresas, que entre 800 y 900 habían convertido Venecia en la más grande compañía de producción en el Véneto, cerraron. De la "ciudad industrial" quedaron asì sitios industriales abandonados.

zona Santa Marta, Venecia

Uno de los principales es el área de Santa Marta: es una zona situada en la parte oeste de la ciudad y se caracteriza por la presencia de antiguas fabricas que se consideran ejemplos de arqueologìa industrial. Como pasò en el barrio 22@, hubo una conversiòn de estos edificios en centros de actividades culturales y educativos.
En esta aerea està el Cotonificio Veneciano,  hoy sede de parte de las universidades  IUAV y Ca’ Foscari.
















 
















El edificio fue inaugurado en 1883.
El año antes, por iniciativa del barón Eugene Cantoni y Carlo Moschini, se había formado una empresa que tenía la intención de practicar la hilatura de algodón a Venecia.
Parcialmente destruido por un incendio en 1916, fue reconstruido.
La fábrica empleaba alrededor de mil trabajadores se mantuvo en funcionamiento hasta 1960, y luego permaneció abandonado durante treinta años antes de la restauración.


















Restaurada por la empresa veneciana de Gino Valle, el edificio principal es ahora una sede de la universidad: hay aulas, laboratorios para el proyecto, el laboratorio fotográfico, biblioteca y archivo para proyectos.

 



Se trata de una restauraciòn respetuosa del caràcter original del edificio: el arquitecto quiso mantener la estructura (reforzada por nuevos pilares) y las fachadas de ladrillos a vista, mientras el interior ha sido dividido con nuevas paredes para obtener varias aulas.

Se puede ver la clara semejanza con la restauraciòn de las fabricas del 22@ hoy convertidas en el Campus de la Comunicaciòn de la Universidad Pompeu Fabra y en la sede de la Escuela Superior de Diseño BAU: en los tres casos hay un cuidadoso equilibrio entre el nuevo y el antiguo.

Campus de la Comunicaciòn de la Universidad Pompeu Fabra

 
Escuela Superior de Diseño BAU