dijous, 29 de novembre de 2012

La cantera de Nápoles


Sección Napoli Sotterrane

La Nápoles de la luz y la oscuridad.
Existen dos Nápoles, la que todo el mundo conoce y ve a pie de calle y otra, que se mueve a 40 metros por debajo de ella, articulada a través de una red de galerías y espacios con alturas comprendidas entre 2 y 25 metros y una longitud total de mas cientos de kilómetros (en toda la superficie del municipio Napolitano). El vacío que encontramos en el subsuelo, representa la “memoria” de la ciudad que tenemos en superficie. Estos espacios, antes de su recalificación actual, fueron  utilizados, a lo largo de su historia, como canteras de extracción de piedra, tanques de agua,  catacumbas, cementerio para las victimas de la peste, refugio anti bombardeo y vertedero.
Acueducto Romano

La existencia de la Nápoles  subterránea se relaciona con la conformación morfológica y geológica de su subsuelo, compuesto de roca toba (en italiano “Tufo”) , la cual tiene buenas  características en cuanto a ligereza, friabilidad y resistencia.
Los primeros cambios morfológicos  del territorio napolitano, fueron obra de los griegos en el 470 aC. Estas transformaciones han sido dictadas por las necesidades de abastecimiento de agua, lo que llevó a la creación de tanques subterráneos utilizados para la recogida de agua de lluvia, y la necesidad de obtener   materiales de construcción para construir las murallas y los edificios  de la antigua Neapolis .

Extracción del Tufo
En los siglos siguientes, la expansión de la ciudad  dio lugar a la  creación de una nueva red de abastecimiento de agua que se distribuía a través de una serie de depósitos conectados  a una red de túneles. Bajo el dominio romano, el acueducto fue ampliado y mejorado, pero con el reinado Angioino, en 1266, la ciudad experimentó una gran expansión urbana, y por supuesto, un aumento significativo de la extracción de toba volcánica del subsuelo para la construcción de nuevos edificios, lo que confirma la peculiaridad de que Nápoles  se generen a partir de sus entrañas, donde los edificios están situados inmediatamente por encima de la cantera que suministró el material de construcción y están directamente comunicados a través de pozos .

Restos del Teatro Romano I-II siglo
A influir de forma decisiva e en destino del subsuelo napolitano, fueron,  entre 1588 y 1615, algunas leyes que prohibían la introducción en la ciudad de los materiales de construcción con el fin de evitar la expansión descontrolada de Nápoles. Los ciudadanos, a fin de evitar sanciones y satisfacer la necesidad de la expansión urbana, pensaron en utilizar  el tufo del subsuelo  de la ciudad, aprovechando los pozos existentes en los patios de las casa existentes, como puntos de acceso a las galerías subterraneas; esto determinó la ampliación de los depósitos para el agua potable aumentando su superficie. Este tipo de extracción que se llevó a cabo, requería técnicas especiales para asegurar la estabilidad del subsuelo y para evitar posibles repercusiones en la superficie.
Sólo en 1885, después de una terrible epidemia de cólera, se abandonó el uso del sistema de distribución de agua, con el fin de adoptar el nuevo acueducto, que todavía está en funcionamiento.
Después de entrar en desuso, las galerías subterráneas no tenían ninguna función es concreto, hasta llegar a la Segunda Guerra Mundial, cuando se convirtieron en  refugio para la población durante los bombardeos.
El último uso que se dio al antiguo acueducto subterráneo, fue durante la Segunda Guerra Mundial, cuando ofreció refugio a la población durante los bombardeos, y por lo tanto se decidió adaptar las estructuras del antiguo acueducto a las necesidades de este momento histórico. Durante esta época más de diez mil personas vivían en el subsuelo napolitano, dando vida a verdaderas “viviendas” con comedor y habitaciones. La “privacidad” se obtenía mediante la utilización de cortinas que separaban los espacios interiores de la zona mas “publica” de las galerías. Se establecieron en toda Nápoles más de 400 refugios anti bombardeos.

Túnel Borbonico
Después de la guerra, la falta de medios de transporte y la idea de tener una gran superficie vacía en el subsuelo,  hizo que casi todos los escombros fueron vertidos, de forma ilegal,  en el subsuelo, como si se quisiera enterrar con ellas, todos los recuerdos de aquel triste período. Esta actitud, de la población ,  de tirar escombros y basura hizo que estas galerías se convirtieran en una gran vertedero publico; y la costumbre siguió durante muchos años después de la guerra, y concretamente hasta el año 1968, cuando se tuvo consciencia de la importancia histórica que tenían y se decidió recuperar y valorizar estos espacios subterráneos.

Túnel Borbonico
Después de 20 años de recalificación y recuperación hoy en día estos espacios representan un verdadero museo subterráneo que ayuda a entender el desarrollo a lo largo della historia, de la ciudad de Napoles.
Cementerio de "le Fontamelle"


Túnel Borbonico