dissabte, 1 de desembre de 2012

Dos sitios similares con topografías distintas


Montjuic es un lugar que se puede comparar a aquella zona de Milán dónde encontramos el “parco Sempione, Castello Sforzesco, la Trienalle di Milano” y la “Arena Civica”, una zona que se encuentra cerca del centro de la ciudad.

La primera cosa que tienen en común ambas áreas, es la presencia de un castillo: el “Castello Sforzesco”, en Milán, es uno de los monumentos símbolo de la ciudad, construido como fortificación, que más tarde se convertirá en  una residencia ducal y caserna militar. Por contra, el Castillo de Monjuic en Barcelona, se construye como torre de vigilancia y, no será hasta el año 1694, cuando se convierta en verdadero castillo. En el año 1890 pasará a tener la función de prisión militar.
Hoy en día, ambos castillos comparten la misma suerte siendo sede de museo de sus respectivas ciudades, a pesar de que el contenido de ambos sea totalmente distinto. El de Milán contiene importantes colecciones como por ejemplo: el Museo Arqueológico, la última escultura de Miguel Ángel (La piedad de Rondanini) y el Códice Trivulziano de Leonardo Da Vinci, mientras que el de Barcelona es, simplemente, un Museo Militar.
"Castello Sforzesco", siglo XVI
"Castello Sforzesco"
Castillo de Montjuic
Otra cosa que los dos sitios tienen en común es la presencia del agua: delante del castillo está  la famosa fuente circular así como en Montjuic está la fuente mágica, dos sitios muy atractivos de las dos ciudades.

Así pues, ambos sitios, históricamente, han sido lugar estratégico de defensa y más adelante, en la modernidad, se han aprovechado funcionalmente como lugar de representación cultural y deportiva de sus ciudades. Ejemplos de lo que acabamos de decir son: el Estadio Olímpico Lluis Companys –construido para las olimpiadas del 92 en Barcelona- así como la “Arena Civica Gianni Brena” de Milán, que se construyó como estadio polideportivo en 1807 por Napoleón.



Decimos que ambos son lugares de espacio cultural, puesto que se construyeron Palacios para albergar eventos artísticos. En Barcelona encontramos el Palau Nacional, que es la sede del Museu d’art de Catalunya, inaugurado con ocasión de la Exposición universal del 1929. En Milán, encontramos la “Triennale”, una institución cultural internacional que organiza muestras, eventos y conferencias de arte y arquitectura.
También es curioso que ambos lugares posean una torre proyectada por dos arquitectos importantes para dos ocasiones significativas de estas ciudades. En la de Barcelona, la torre de telecomunicaciones de Montjuic, obra de Calatrava, fue construida con ocasión de las olimpiadas. En cambio la Torre Branca, obra de Gio Ponti, fue inaugurada en el 1933 con ocasión de la quinta “Triennale di Milano”.


Así pues, el “parco Sempione” es un parque de estilo inglés con una rica población de árboles y arbustos con numerosos espacios de recreo para las familias, al igual que el parque Monjuic. Una diferencia sustancial se encuentra en el hecho de que el parque “Sempione” se encuentra dentro de la ciudad, completamente recinto cual jardín y sin los desniveles del Montjuic. De hecho, éste último posee las características de bosque y selva, que me han dado la sensación de no encontrarme en la ciudad al estar inmersa en la naturaleza, sensación imposible de revivir en la ciudad de Milán.