dimarts, 4 de desembre de 2012

Montjuic_Monsanto


Podríamos decir que montjuic es una montaña al servicio de la ciudad. La  ciudad se ha servido de ésta montaña a lo largo de la historia; como cantera que permitió construir gran parte de sus edificios, como fortaleza con una posición privilegiada para defender la ciudad, o como cementerio para enterrar a los difuntos.



La montaña se ha ido dotando de nuevos usos para satisfacer las necesidades que demandaban  la ciudad y sus ciudadanos. Con la llegada de los juegos olímpicos de Barcelona 92 la montaña se transformó para dotar a la ciudad de nuevos equipamientos deportivos. Las mejoras en los parques, la desaparición del barraquismo y la mejora de la movilidad han contribuido a convertir a la montaña de Montjuic en un lugar ideal dónde los Barceloneses pueden pasear con vistas sobre la ciudad, practicar deporte o asistir a un concierto. 








 Al igual que Montjuic, el Monsanto ofrece a los lisboetas la belleza del paisaje que domina toda la ciudad, el reencuentro con la naturaleza, el descubrimiento de una intensa vida animal y vegetal, un recreo siempre deseado, enseñanzas ambientales y la liberación del stress de la gran ciudad. También contribuye, de forma decisiva, al equilibrio climático y a eliminar la contaminación. 
Creado en 1934, el parque se encuentra hoy totalmente arbolado. Predomina el pino aunque también existen otras plantas comunes en el bosque natural de Portugal: robles, alcornoques, encinas y demás, que realzan la diversidad paisajística.
No obstante, el principal objetivo del Parque Forestal de Monsanto es poner a disposición de Lisboa un lugar de ocio y deporte. Con esa intención se crearon varios parques urbanos, núcleos que ofrecen restaurantes, miradores, parques infantiles, piscinas, un centro hípico, circuitos de mantenimiento, caminos peatonales y muchas otras atracciones, que hacen de Monsanto una auténtica escuela de Naturaleza y una gloriosa fuga al stress cotidiano.