dilluns, 14 de gener de 2013

Caminar Sitges


Como última entrada en este blog me gustaría planificar lo que podría ser una salida más de nuestra clase, pero en vez de mirar un barrio de Barcelona, esta vez tocaria recorrer las calles de Sitges. Adjunto un mapa con el recorrido y a continuación paso a comentar los diferentes puntos de interés que tiene Sitges, y que toda persona que no lo conozca debe visitar.

Lo más fácil para llegar a Sitges es ir en tren. Si vives en Barcelona, es probable que tardes menos en ir a Sitges que en llegar a cierto punto de la ciudad, ya que en poco más de media hora llegaremos a Sitges con las Cercanias de Renfe.

Al salir de la estación de tren, podemos Seguir la ruta de calles Francesc Gumà, Sant Isidre, Illa de Cuba i carrer Jesús, observando el conjunto de joyas arquitectónicas que forman los edificios modernistas y novecentistas de estas calles, como por ejemplo el Casino Prado Suburense, comentado recientemente en una de las entradas del blog.

Bajando por el carrer Jesús llegaremos al centro neurálgico de Sitges, la plaza del Cap de la Vila. En esta plaza encontramos algunos comercios enfocados al turismo mezclados con locales gastronómicos que son ya un clásico de Sitges, como por ejemplo la pastelería artesana.  En la misma plaza tenemos la Casa del Reloj, que hace esquina con el carrer Major.

Recorrer el carrer Major es obligado, es uno de los más transitados y ofrece todo tipo de comercios y servicios, y su función principal es la de conectar la plaza de la Vila con el conjunto de edificios que forman el casco antiguo de Sitges en la Plaza del Ayuntamiento.

En esta plaza, además del propio Ayuntamiento, encotraremos el Mercat Vell y la Biblioteca Santiago Rusiñol. En la misma plaza se encuentra el carrer d’en Bosch, la calle más antigua de la vila, que conserva un fragmento de la muralla medieval y un interesante conjunto de casas de piedra, como por ejemplo el Palau del Rei Moro.

El carrer Bosch nos lleva hasta un buen mirador, donde podemos ver una magnifica panorámica de la playa San Sebastián. Dejando la playa atrás, iremos por el carrer Fonollar, donde se encuentra el carismático Palau Maricel, construido a inicios del siglo pasado. Siguiendo el carrer Fonollar llegaremos al Baluarte de Sitges, con unas atrapadoras vistas hacia el horizonte marino.

En este punto nos encontraremos con el símbolo más característico de la vila de Sitges, la iglesia de Sant Bartomeu. Es obligado bajar por las míticas escaleras de piedra, que nos dejan en el largo paseo marítimo que recorre toda la costa de Sitges.

Este es un buen punto para quitarse los zapatos y recorrer la playa(y si el clima y la época lo acompañen, darse también un baño). Las casas que componen el frente marítimo son algunas de las más significativas de la época de los americanos, esos habitantes de Sitges  que a finales del s. XVIII emigraron a Cuba y Puerto Rico buscando fortuna y al volver construyeron estas imponentes mansiones.

Desde el paseo marítimo nos encontramos con la Calle del Pecado, de visita obligada, que nos conducehasta el carrer Parallades, otra de las vías más transitadas, que comunica la Calle del Pecado con la plaza Cap de la Vila. En este punto, el recorrido llegaría a su fin y desde la plaza podemos desandar los pasos que dimos al inicio de todo para llegar a la estación de tren.



 Si disponemos de más tiempo, desde el paseo marítimo podemos descubrir las zonas más alejadas del centro, como la zona de Ciudad-Jardin de Terramar, comentada anteriormente en el blog, o la ermita del Vinyet.