dimarts, 15 de gener de 2013

QUE POUR LES PIÉTONS? PAS ENCORE.


GRÀCIA / CENTRO TOULOUSE

Hablar del “centro” en el barrio de Gràcia significa tener que descubrir un sinfín de plazas, concebidas cada un de ellas como las grandes ordenadoras de este territorio.  Se constituyeron las primeras, con sus fachadas correspondientes ya fueran iglesias o viviendas. Cada vacío creado se puede entender prácticamente como un proyecto aislado, alrededor del cual se trazarían los torrentes, les travesseres, las anchuras y profundidades de las viviendas, adaptadas siempre a la topografía y proyectos colindantes. En el siglo XIX pues, Gràcia crecerá rápidamente y casi en un solo siglo se habrá construido prácticamente todo.

El grano en Toulouse que más se asemeja al de Gràcia se sitúa en la misma ciudad medieval, con su límite a modo de corazón partido por el paso del Garonne. Tras vivirla, me atrevo a decir que, aunque el casco antiguo se concibe radialmente, tiene varios centros, algunos de los cuales o bien siguen el curso del Garonne o rodean la plaza Wilson, o se visten de mercado en Sant Sernin o en la plaza del Capitole o incluso en Esquirol.
Pero se trata de diversos centros enredados por una circulación rodada que impide disfrutar de estos espacios como peatón. 

Hablar de las calles que por su lógica urbana, su condición comercial y su valor arquitectónico tendrían que que ser peatonales es hacer referencia a dos calles: la rue du Taur, eje conector del Capitole con San Sernin y la calle Verdi.

paneles, gente, tráfico rodado en rue du Taur
Porque..¿cómo cruzar libremente de un lado a otro la larga rue du Taur? ¿cómo disfrutar des de la calle de los aromas de las pequeñas crêperies, del sabor en los restaurantes, del ruido del cerrajero o del silencio de la iglesia de Nôtre Damme du Taur? La circulación rodada en calles tan emblemáticas como ésta impide saborear su belleza como sí lo permite, por ejemplo, la calle Verdi. 


calle verdi
carrer verdi repleto
de gente
Se trata en realidad de un torrente peatonal en casi toda su longitud y de la cual se anclan diferentes plazas. Cines, librerías, restaurantes y pequeños comercios visten la planta baja, antíguamente destinadas a talleres… priorizando en su esencia, la vida en esta calle, dándole vida prácticamente siempre. En esta calle se vende, se compra, se espera, se para, se charla, se pasea, en bici y a pie, se huele se oye, una calle en movimiento, una calle dinámica.