dimecres, 24 d’octubre de 2012

Los galachos, pulmones verdes




A pesar de las considerables diferencias geográficas existentes entre ambas ciudades, en Zaragoza también aparece un pulmón verde situado relativamente cerca del núcleo urbano que podría asemejarse, considerando las diferencias anteriormente mencionadas, al caso de Collserola.
                Se trata de Los Galachos de Juslibol. Antes de nada, una pequeña introducción que quizás para algunos os sea útil como me lo fue a mi en su día para entender con claridad el concepto de “galacho”.Este fenómeno se da cuando el río va desgastando el menadro por un lado y por el otro lado va dejando materiales de forma que la curva se va haciendo más cerrada. Llega a cerrarse tanto que si hay una pequeña crecida o riada, el río salta al otro lado y el meandro se ha separado del río por completo. Este meandro abandonado se llama, en Aragón, galacho.
En este caso concreto, se trata de un espacio natural protegido a las puertas de la ciudad de Zaragoza.  Una zona única y singular dentro del territorio que ocupa ya que en ella confluyen ecosistemas muy diferentes: el río Ebro, las lagunas (antiguas graveras) y el galacho (antiguo meandro del Ebro), los cortados de yesos y la zona esteparia, desde donde se puede observar el paisaje característico del valle medio del Ebro.

Destaca esa zona cuya gran riqueza natural que ha hecho que forme parte de los Proyectos Hombre y Biosfera (MaB) de la UNESCO. Su variedad en cuanto a flora es inmensa, donde sauces, álamos, chopos, fresnos y olmos conviven con arbustos y lianas en una auténtica selva, refugio excepcional para la fauna. En la zona seca se pueden encontrar diferentes aves e insectos como el Cardador o Milpies, también es común encontrar Escolopendras y Lombrices, aviones roqueros y cernícalos, algún cuervo y alguna grajilla, alguna collalba negra y diferentes tipos de gorrión. En la zona húmeda podemos encontrar gran variedad de aves, dos tipos de rana, la común y la de San Antón y alguna rata de agua.



No solo se trata de un espacio natural, sino que sirve a la ciudad de modos muy diversos. Para muchas personas, el Galacho es el lugar donde desarrollar algunas de sus aficiones en su tiempo libre: pasear, contemplar la naturaleza, pescar, observar la fauna, hacer bici. Para otras, es un espacio de investigación científica. Los centros escolares también encuentran aquí un espacio educativo. Las asociaciones ecologistas y conservacionistas consideran que se trata de un espacio singular que precisa de un plan de protección. Incluso algunas personas mantienen en este territorio propiedades agrícolas. Para una minoría, la agricultura es su principal recurso. Un sinfín de usos aparecen ligados a este espacio.
Sinceramente, por su gran variedad y su riqueza paisajística como natural, se trata de un sitio muy recomendable que visitar sobre el que actualmente se están realizando muchos proyectos tanto de voluntariado como de recuperación. Aconsejable 100%.