divendres, 30 de novembre de 2012

Escola-Taller Sant Miquel


Durante el curso hemos visto varios ejemplos de rehabilitación de edificios históricos. En casos como La Seca (en Ciutat Vella) o La Violeta (en Gràcia) tenemos dos casos ejemplares de adecuación de un programa moderno a un edificio histórico catalogado.


Estos proyectos me interesan especialmente en la medida en que consiguen rescatar el patrimonio olvidado de la ciudad. A mi modo de ver, un edificio tiene valor cuando lo usamos, cuando lo vivimos. Por otro lado, ¿tiene el mismo valor un edificio nuevo que uno centenario? Al fin y al cabo en una biblioteca sólo tenemos que leer, en un bar lo que importa es qué tomamos y con quién, ¿qué importa si las paredes son de yeso o de piedra? Bien, a mí sí que me importa porque un edificio no es una caja blanca, es un lugar. Y un lugar nuevo nos dice cosas, pero un lugar viejo nos dice muchas más, y un lugar que está allí desde el principio nos lo cuenta todo.


En este post os presento el proyecto de la Escola-Taller Sant Miquel, del arquitecto Pepe Gascón. Se trata de una escuela de oficios para jóvenes (16-20 años) con discapacidad psíquica leve.
Del edificio original se desconocen el autor y el año de construcción, pero se cree que su aspecto modernista neomedieval proviene de una intervención a principios del siglo XX (alrededor de 1915) del arquitecto Bonaventura Conill (autor de la estación de ferrocarril Vallvidrera-Superior, donde estuvimos en el recorrido por Collserola). En 2008 se rehabilitó su fachada catalogada pero seguía sin tener ningún uso.

Este proyecto respeta la fachada en su totalidad y consigue una macla entre los cuerpos viejo y nuevo amable con la memoria histórica del edificio. Para dar cabida al nuevo programa es imprescindible un nuevo volumen de forma triangular que se adapta a la geometría del solar y que se mantiene en planta baja y sótano para minimizar el impacto sobre el edificio preexistente.



Este edificio se encuentra en el límite del territorio de Sant Feliu de Llobregat pero conforme la ciudad ha ido creciendo hasta rodearlo se ha detectado la necesidad de reciclarlo como equipamiento. Aunque actualmente la Escola-Taller aún está en construcción, éste será sin duda unos de esos lugares que hacen más especial el tejido que los envuelve.