dissabte, 1 de desembre de 2012

De Collserola al Parc Agrari


Hace unas semanas visitamos el Parc de Collserola, que con más de 8000 ha de espacio natural representa la mayor extensión verde del área metropolitana y sin duda el pulmón verde de Barcelona. Este parque es un gran activo de la ciudad por su cercanía pero sobretodo por la gran diversidad de especies animales y vegetales que alberga. Aunque éste es el más cercano, no es el único parque protegido ligado a la ciudad de Barcelona: si Collserola es su bosque, el Parc Agrari es su huerto.

El Parc Agrari del Baix Llobregat forma parte, al igual que Collserola, de la Xarxa de Parcs Naturals de la Diputació de Barcelona y está gestionado por un consorcio formado en 1998. Tiene una superfície de 3332 ha que se extienden por los llanos y valles del delta del río Llobregat, en la comarca del Baix Llobregat. Todo este territorio del parque forma parte de 14 municipios entre los cuáles se encuentra mi ciudad, Sant Feliu de Llobregat.

Aunque existen muestras de ocupación humana desde más de 6000 años a.C. en las terrazas fluviales de Sant Feliu y otras zonas del delta del Llobregat, el origen de esta explotación agraria se puede situar hacia el siglo XVIII, cuando la demografía de Barcelona empezó a crecer. Entonces se cultivaban mayoritariamente los márgenes del río con campos de frutales como melocotoneros, peros y manzanos. A medida que la población de Barcelona aumentaba también lo hacía la necesidad de mayores extensiones de cultivo, por ello fue muy importante la construcción del Canal de la Infanta Carlota en 1819, que permitió el riego de 3000 ha entre Molins de Rei y el mar, pasando por Sant Feliu. La aparición del ferrocarril en 1853 y un segundo canal en 1865 reforzaron la explotación agrícola de la zona y el papel de Barcelona como principal mercado consumidor hasta hoy, que la ciudad es consumidora y punto de exportación hacia Europa.
Por sus características geográficas y climáticas la actividad agrícola de ésta zona se reparte básicamente en un 60% cultivo de hortalizas (el producto estrella es seguramente la alcachofa) y un 40% cultivo de árboles frutales como el cerezo. Aunque en menor medida también se produce actividad ramadera, siendo especialmente valorado el pollo pota-blava de El Prat.


El que vive en Barcelona puede ir a pasear a Collserola y cuando va al mercado comprará hortalizas del Parc Agrari. Los que vivimos en Sant Feliu también vamos a pasar el día a Collserola, también comemos hortalizas del Parc Agrari, pero además tenemos un abuelo que las cultiva al lado del río, o nosotros mismos tenemos un huerto con nuestros amigos. Barcelona tiene la suerte de tener Collserola, pero en Sant Feliu tenemos Collserola, el Parc Agrari, el río... y Barcelona.