diumenge, 30 de desembre de 2012

El Parc de Torreblanca






El Parc de Torreblanca, situado entre los municipios de Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern y Sant Joan Despí, tiene una extensión de casi 12 ha y recibe su nombre de la Torre Blanca. Ésta era una casa del siglo XVI perteneciente en su origen a los Requesens y que posteriormente se convirtió en la casa señorial de los Marqueses de Monistrol. Durante la Guerra Civil la casa sufrió daños irreparables y finalmente fue destruida. La propiedad pasó a ser pública en 1983 y en su lugar se implantó un jardín botánico.


El parque actual, inaugurado en 1993, está estructurado en varias áreas que responden a distintos usos o actividades con estilos paisajísticos muy diferentes. La zona más espectacular del parque es sin duda el lago, de estilo romántico, con cascadas, grutas, cuevas, caminos y templetes que se esconden entre la vegetación frondosa y diversa herencia del jardín botánico. Además del agua y la vegetación también encontraremos varias especies de animales como tortugas, peces, patos, ocas, pavos reales, loros, cotorras exóticas y conejos.




El límite sur del parque sigue la ordenación de los campos de conreo que existían antiguamente pero ahora son rosaledas y huertos de multitud de colores y olores. Por encima del lago encontramos una monumental avenida de estilo clásico, marcada por hileras de cipreses y arbustos y escalinatas flanqueadas por estatuas que nos llevan por un lado a un bosque de plataneros y por otro hacia el laberinto vegetal que ocupa el lugar de la antigua casa señorial.
El Parc de Torreblanca es para mí un lugar muy especial porque en él me tiré en tobogán, en él aprendí a ir en bici y a patinar, en él jugué al escondite y a pelota. Y ahora, camino…