dimecres, 2 de gener de 2013

De Oiaso a Irun


Al hablar de la ciudad antigua de Irun, estamos muy alejados de grandes casos como la Ciutat Vella de Barcelona. La calle mayor es la referencia  al hablar de la ''parte vieja'', la calle que sale de la plaza San Juan, donde se sitúa el ayuntamiento, y es paralelo al paseo Colón, seguramente el eje principal de la ciudad. La ausencia de un núcleo antiguo más extenso se puede explicar a partir de la historia de Irun.

No está muy claro quiénes fueron los primero habitantes de Irun. Excavaciones realizadas en los últimos años dieron con restros romanos, hasta al punto de identificar a Irun como la ciudad de Oiaso, ciudad romana de la que se tenía información pero no se acababa de ubicar dentro del País Vasco. De esta manera Irun se convertiría en unos de los pocos lugares en los que la ocupación romana fue determinante, ya que si presencia en Euskal Herria fue mínima. Una de las posibles razones son las minas de Aiako Harriak, que han estado en activo hasta hace pocos años.

Sea como fuere, la primera constancia escrita de Irun (posiblemente venga del euskara hiri-on, buena ciudad) no la encontramos hasta el siglo XIII, y curiosamente aparecía nombrada como parte de la localidad vecina de Hondarribia.
Así pues, Irun fue parte de Hondarribia, población costera, ya que como en la mayoría de casos de los alrededores, el mar otorgaba tanto alimento como comercio, siendo centro de actividades.
Irun, pese a estar tocado por mar, estaba formado por sus barrios Anaka, Olaberria, Behobia, Lapize, Bidasoa... En el actual centro urbano se situaba la iglesia del Juncal, la plaza San Juan...lugar donde se formó la calle mayor.
Hasta 1766 Irun no conseguiría la independencia de Hondarribia, conmemorada por el San Juan Harri.

Con los años Irun fue consiguiendo la relevancia que tiene en la actualidad, por su situación fronteriza entre Gipuzkoa, Navarra y Lapurdi, de la parte vasco-francesa.
Esta situación hizo que Irun fuera lugar de diferentes momentos bélicos. Llegó a formar parte de Navarra durante varios siglos, y se dieron las dos batallas de San Marcial, que se conmemoran durante la celebración del alarde. Especialmente triste fue el episodio durante la guerra cívil, en el que en la pérdida de la ciudad en manos del ejército franquista la mayor parte de la localidad fue reducida a escombros. En la segunda mitad del siglo XX, Irun experimento una gran inmigración desde el estado Español, bien por la importancia de las aduanas fronterizas bien por la importancia del ferrocarril.

Hoy en día, la calle mayor es uno de los centro de actividad de Irun. En primer lugar por su valor simbólico, en donde su estrecha calle, edificios con historia y pavimento adoquinado protege a uno de los coches y el hormigón. En segundo lugar, por el gran abanico de posibilidades que ofrece, sobre todo en el sector de la hostelería. Un buen lugar para quedar con los amigos, tomar algún pintxo, con algo de bebida para pasar, compartiendo los domingos al mediodía con los vecinos de Irun.
Especial importancia toma la calle mayor en los días señalados del calendario, siendo el lugar de encuentro desde nochevieja hasta San Tomas, pasando por la mayoría de los sábados del año, con especial intensidad en la fiesta mayor de la ciudad, el día de San Marcial.
A la garn relevancia de la calle mayor influye su ubicación, cercana al centro, que acaba en la plaza San Juan, y forma parte del eje que lleva hasta el barrio de Urdanibia, otro de los grandes focos de actividad del municipio de Irun.