divendres, 28 de desembre de 2012

Los Picos de Europa


León, como tantas otras ciudades de su tamaño y población, se encuentra rodeada de campos rurales y naturaleza. Sin embargo, su vinculación con los espacios naturales protegidos no es tan inmediata como en el caso de Barcelona y el Parque Natural de Collserola. La ciudad condal es un caso especial, pues puedes llegar a perderte en medio de un parque natural con un simple viaje de ferrocarril. Por contra, si un leonés quiere disfrutar de la naturaleza debe coger la carretera y conducir hasta los Picos de Europa, pero el viaje bien vale la pena. 


Los Picos de Europa están situados al noreste de la provincia, a poco menos de una hora en coche desde la ciudad de León, en la parte central de la Cordillera Cantábrica. Cuando hablamos de los Picos de Europa se debe diferenciar entre el Parque Nacional y el Parque Regional. El segundo, con una superficie de 120.760 Ha que se extienden por doce términos municipales leoneses y se superpone parcialmente en los términos municipales de Oseja de Sajambre y Posada de Valdeón al Parque Nacional de los Picos de Europa. Éste tiene una extensión que cubre 64.660 Ha y abarca un espacio que se divide entre las provincias de Cantabria, Asturias y León, siendo el único Parque Nacional perteneciente a tres comunidades autónomas diferentes y gestionado de forma conjunta.


Cabe destacar que el Parque Nacional de los Picos de Europa es el segundo parque nacional más visitado de España, sólo superado por el Parque Nacional del Teide. Ésto es debido a su innegable belleza paisajística al ser la mayor formación caliza de la Europa Atlántica, con importantes procesos cársticos, simas que llegan a más de 1.000 m, erosión glaciar muy patente y presencia de lagos. Representa los ecosistemas ligados al bosque atlántico. En cuanto a su fauna, descubriremos que entre sus riscos habita el rebeco y en los tupidos bosques los corzos, lobos y presencia ocasional de algún oso. En el Parque habitan más de 100 especies de aves, entre las que destacan el pito negro y el urogallo, y entre las grandes rapaces el buitre leonado y el águila real. 

Si miramos un poco en la historia de los Picos de Europa veremos que el macizo occidental fue declarado Parque Nacional el 22 de julio de 1918, denominándose entonces Parque Nacional de la Montaña de Covadonga y contando con tan sólo 16.925 Ha. No fue hasta mucho más adelante, el 30 de mayo de 1995 cuando se amplía a toda el área tal y como se conoce actualmente, entrando a formar parte de la Red de Parques Nacionales. Finalmente, el 9 de julio de 2003 la Unesco aprobó la propuesta que lo convierte en Reserva de la biosfera.



Pero, por último, y a mi entender, en los Picos de Europa hay mucho más que paisaje. En ellos encontramos siglos de historia: en sus pueblos, en sus iglesias y en sus caminos y senderos. Del mismo modo que el Parque de Collserola, representan una excursión única para evadirse de lo urbano, una escapada en la que aunar naturaleza, tradición e historia es posible.