dijous, 3 de gener de 2013

Parque da Cidade de Porto



Vista aerea del parque


 Además de la edificación, la conquista de los espacios verdes dentro de la ciudad, con frecuencia refleja una apreciación histórica que permitió, en algunos casos, asegurar las descompresiones urbanas contemporáneas necesarias en el contraste con el bullicio de la vida urbana.

 Vista este del parque
Vista oueste del parque 

A pesar de una delimitación de 1929, la necesidad de un espacio verde de parque fue una conquista constante a lo largo del siglo XX. Desde 1932, considerado como área de espacios verdes, en 1948 se propone un lugar de deportes, como las instalaciones olímpicas de Montjuïc, con un pabellón de deportes, piscinas, pista de carreras, campos de tenis y de golf, con un Hotel y Casino a puntuar  la esquina de la calle con la Avenida da Boavista. Esta propuesta sería revocada en 1961 por la necesidad de crear un espacio de paseo y el disfrute de actividades al aire libre, integrando el interés histórico, cultural y arquitectónico de la ciudad de acuerdo con el proyecto de Sidónio Pardal de 1993, inaugurando el Parque da Cidade en 2002. 
Castelo do Queijo desde el sur y desde el norte

 La relación que se desarrolla con el Castelo do Queijo (Forte de S. Francisco Xavier) expresa el reconocimiento de un lugar que ya era considerado sagrado por la tribu celta, los Dragenes, del siglo. VI a.C. No solamente con este significado, como el Castillo de Montjuic, este fuerte también tuvo una participación militar controversial en el tiempo. Constituía un puesto de control entre el mar de Porto desde el Castelo da Foz (Castelo de São Miguel-o-Anjo) y lo de Matosinhos entre el Castelo Leça, desde el siglo XV. Pero si por un lado su actual edificio sirvió de apoyo a la Guerra de la Independencia contra España entre 1640-1668, entre 1828-1834 fue tomada por las tropas del rey absolutista para bombardear la revolución liberal de su hermano, D.Pedro IV, defendida por los ciudadanos de Porto
Edifício transparente, playa del Castelo do Queijo y conexión del parque por abajo de la via 

Permitiendo la proximidad de esta realidad histórica con el parque, el paseo Atlantico diseñado Manuel Solá  Morales (2000-2004) concretiza el paseo marítimo, alineando el cruce de la circulación hacia Matosinhos, planteado desde 1942, garantindo la continuidad del parque con playa en un nivel inferior, situación urbana única en el mundo. Sin embargo, la problemática de la construcción del designado "edificio transparente" fue  finalmente recalificada en 2006 y encontró un uso relacionado con la restauración y el deporte, que en última instancia, caracterizar una gran concurrencia, que muy se ha conectado al surf.

 
Planta y secciones de la propuesta de Manuel Solá-Morales 200-2004

Otro tipo de patrimonio caracteriza de modo más natural los espacios verdes del parque, como el aprovechar del núcleo rural de Aldoar que, desde 2002, impulsa la actividad del Parque a Leste, recuperando las estructuras de cuatro granjas en un restaurante, sala de té y terraza un anillo para un Poni club, un centro de educación ambiental, permitiendo la participación de las escuelas en la flora y la fauna del parque, y la comercialización de productos artesanales de la agricultura biológica. 
Diversidad biologica y presencia rural

 Inicialmente con 45 hac en 1993, la ampliación del parque a 76 hac en 1998 continúa en la actualidad, se extiende sobre 80hac hoy en día, lo que es el parque urbano más grande de Portugal. Aunque a menudo se haga cuestionado, la naturaleza del parque dinamiza mucho la ubicación fronteriza de la ciudad de Porto con Matosinhos, incluyendo atracciones como el Pabellón del Agua y el acuario Sealife, como las actividades de feria de diversiones, el circo, los festivales académicos de la “Queima das Fitas”, el apoyo al circuito de carreras urbanas de Boavista, y festivales y conciertos al aire libre que protagonizan la cultura de la ciudad de Porto