dissabte, 12 de gener de 2013

Tendremos nuestro propio 22@ en São Paulo?


La área en Barcelona conocida hoy como 22@, en el barrio del Poblenou, fue objeto de renovaciones urbana, económica y social en una antigua zona industrial de la ciudad. La recalificación del barrio fue posible a través de la transformación de las áreas industriales obsoletas en un espacio con calidad urbana y medioambiental donde se introduciron actividades vinculadas al conocimiento y a la innovación tecnológica. Como en la mayoría de los casos de renovación urbanística, el proceso no fue tranquilo y generó numerosas polémicas, siendo incluso considerada como agresión a los ciudadanos del Poblenou. Las asociaciones de vecinos son muy críticos sobre esa escena urbana.

manifestación en el Poblenou en contra el 22@
En São Paulo, por su vez, está en proceso un proyecto semejante y quizás más controverso.  Como en Barcelona se prevé un barrio destinado a las industrias tecnológicas pero, al contrario del 22@, en una región totalmente central y vinculada con la ciudad.

la área de intervención del proyecto Nova Luz
La área llamada Nova Luz está ubicada en el distrito de la República, en el centro del São Paulo, y está delimitada por las avenidas Casper Líbero, Ipiranga, São João, Duque de Caxias y calle Mauá, siendo 45 manzanas y 2 plazas en un total de 500 mil m². Se encuentran ahí cerca de 12 mil moradores e 24 mil puestos de trabajo. La región en su entorno está llena de equipamientos culturales como el Museu de Arte Sacra, la Pinacoteca do Estado, la Sala São Paulo, la Estação Pinacoteca y el Museu da Língua Portuguesa. Pronto recibirá también el nuevo Complexo Cultural - Teatro da Dança, proyecto de Herzog & de Meuron.

Esa área es hoy foco de una intervención urbana polémica cuyas directrices para intervención están definidas en legislación en que se puede destacar: potenciar el comercio existente, con especial atención al sector de tecnología; diversificar los perfiles de las viviendas; recuperar las áreas degradadas o deterioradas para mejorar el medio ambiente; ampliar las áreas públicas; mejorar las condiciones generales de movilidad y infraestructura; recuperar el patrimonio histórico, cultural y artístico existente; crear un ambiente que desarrolle la sociedad y la economía. El proyecto era “bandera” de los alcaldes José Serra y Gilberto Kassab, ya no más en el poder, que pretendían transferir la gestión de las 45 manzanas a la iniciativa privada, además de desapropiar e demoler 50% de los edificios construidos en la región.

Lo que mucho se critica en este proyecto es que, al revés de lo que se divulga en los medios oficiales, no se llevan en cuenta las actividades y personas ya ahí existentes. Algunos urbanistas lo definen como proyecto “arrasa-quarteirão”, es decir, que barre y destruye todo que hay por el camino. Según ellos el proyecto es simplista y excluyente, no haciendo referencia a los usuarios de drogas que viven en la región o dando cualquier alternativa a los moradores o comerciantes que serán desapropiados. El proyecto se dice inclusivo pero, si lo fuera, no habrían contra el numerosos procesos legales abiertos por los moradores y comerciantes de la región impidiendo su actual desarrollo.

manifestación de la sociedad contra el proyecto Nova Luz
El nuevo alcalde del municipio, Fernando Haddad, para que el proyecto salga del papel de una manera provechosa para todos quiere escuchar a todos aquellos que son contrarios a el y enviar la modificaciones para aprobación en la Cámara Municipal. Se espera que con el nuevo gobierno las decisiones sean cada vez más abiertas llevando en cuenta la opinión de todos, principalmente de aquellos que allí viven y trabajan, no dejando todo en las manos de la iniciativa privada como venía siendo.