dimecres, 9 de gener de 2013

Una vida de barrio.


    
    Barceloneta y sus calles estrechas, donde la vida es buena y donde los vecinos son más que vecinos. Hay en este barrio una atmósfera especial, caminando en la calles cuadriculadas, me siento acaparada por el olor del mar. Los antiguos edificios reflejan su historia, el encanto mediterráneo de un barrio de pescadores y marineros.




     El atraccion de las calles estrechas de Versalles puede ser similar. El bario Saint-Louis es de calles pavimentadas y casas antiguas se han construido en el emplazamiento de la antigua aldea de Versalles destruida para construir la ciudad; es el bario donde las casas son famosas. 
    Es cuando alejamos de las principales avenidas, que caminamos por las pequeñitas calles donde la vida es buena, pasamos por debajo de los pórticos hermosos y andamos sobre adoquines que nos narran el pasado. Este barrio ha conservado calles enteras donde la decoración arquitectónica no ha cambiado desde el siglo 18. En el bario Saint-Louis, las calles son similares sin ser las mismas, se puede sentir la atmósfera de los barrios antiguos y el olor dulce de cocina habla de sus habitantes.
La Catedral de Saint-Louis dispone de un patio rectangular rodeado de edificios con fachadas nobles donde, a veces, el mercado se instala para que los vecinos de encuentren. 

    Me encantan estos barrios con una identidad fuerte que permiten sentirse como en casa y cerca de los que viven allí también: barrios que cuentan sus historias.